Nos gusta Madrid, aun con sus pesares, que son también muy nuestros. No siempre que queremos podemos viajar hasta allí, y disfrutar en sus tantísimos lugares, sus diversas ciudades con variadas gentes. Calles, plazas, bares, museos, exposiciones…
En esta ocasión fallida se nos pasó la exposición que, en la Sala Azca de la Fundación Mapfre, nos ofrecía la posibilidad de contemplar fotografías de William Christenberry. Un interesante tipo que nos introduce así a su obra:
“En 1960, curioseando en una librería de Birmingham, me tropecé con un libro titulado Elogiemos ahora a hombres famosos, escrito por James Agee e ilustrado con fotografías de Walker Evans. Habían estado juntos en Alabama en 1936 preparando un artículo sobre los aparceros para la revista Fortune. Me impresionaron mucho los textos de Agee, pero algunas de las fotografías me dejaron sin habla porque conocía a aquellas personas. (…) Aquel libro me fascinó absolutamente y empecé a seguir los pasos de Agee y Evans, volviendo a fotografiar los temas que habían abordado y que pude encontrar. Era fascinante para mí. Lo que ellos habían hecho encajaba perfectamente con lo que yo sentía por aquel paisaje y aquellas personas”.
De esa fascinación evocadora, aunque en un principio iban a ser materiales personales, como referentes para su pintura y actividades plásticas, finalmente ha construido un legado que le situa como uno de los pioneros de la fotografía en color y como partícipe en la construcción del denso imaginario del sur americano, con sus recovecos luminosos y terribles.
Mas no todo se perdió, porque la Fundación Mapfre, con muy buen criterio, dispone unas ventanas en internet desde las que podemos asisitir virtualmente a sus exposiciones.
En este caso, aquí está el enlace para la de Christenberry.
http://www.exposicionesmapfrearte.com/christenberry/es/
En esta ocasión fallida se nos pasó la exposición que, en la Sala Azca de la Fundación Mapfre, nos ofrecía la posibilidad de contemplar fotografías de William Christenberry. Un interesante tipo que nos introduce así a su obra:
“En 1960, curioseando en una librería de Birmingham, me tropecé con un libro titulado Elogiemos ahora a hombres famosos, escrito por James Agee e ilustrado con fotografías de Walker Evans. Habían estado juntos en Alabama en 1936 preparando un artículo sobre los aparceros para la revista Fortune. Me impresionaron mucho los textos de Agee, pero algunas de las fotografías me dejaron sin habla porque conocía a aquellas personas. (…) Aquel libro me fascinó absolutamente y empecé a seguir los pasos de Agee y Evans, volviendo a fotografiar los temas que habían abordado y que pude encontrar. Era fascinante para mí. Lo que ellos habían hecho encajaba perfectamente con lo que yo sentía por aquel paisaje y aquellas personas”.
De esa fascinación evocadora, aunque en un principio iban a ser materiales personales, como referentes para su pintura y actividades plásticas, finalmente ha construido un legado que le situa como uno de los pioneros de la fotografía en color y como partícipe en la construcción del denso imaginario del sur americano, con sus recovecos luminosos y terribles.
Mas no todo se perdió, porque la Fundación Mapfre, con muy buen criterio, dispone unas ventanas en internet desde las que podemos asisitir virtualmente a sus exposiciones.
En este caso, aquí está el enlace para la de Christenberry.
http://www.exposicionesmapfrearte.com/christenberry/es/
(Fotografía y acotaciones tomadas del site de Mapfre)

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